Siempre que me inscribo a una carrera paso por varias etapas, antes y después. La más difícil es la etapa que inicia justo a unos días de la carrera. Los llamados Nervios pre-carrera, que no me permiten dormir.

Desde que se abren las inscripciones estoy pensando en inscribirme (valga la redundancia). Es como un deseo irónico en mi mente. Irónico porque cuando la carrera es difícil siempre pienso –¿Por qué estoy haciendo esto?–, aunque sea mi mente tratándome mal.

nervios

Los nervios de verdad empiezan 3 o 4 días antes de la carrera. Justo hoy 30 de Agosto faltan 3 días para mi próxima carrera, el Medio Maratón Atlas. Estoy súper nervioso porque me han contado que es un 21K demasiado difícil, y es uno que nunca he corrido. Tampoco lo he estudiado (de esto hablaré en otro post), es decir, ni siquiera conozco la ruta.

Lo cierto es que son nervios de los bonitos, de los que te emocionan, que no te dejan dormir. De los que te apapachan la mente y te hacen olvidar todo lo malo, eso está súper cool.

No son el tipo de nervios a los que les tienes miedo, al contrario, ya quiero estar corriendo el 21K. Además, el día anterior a la carrera es mi cumpleaños, así que la medalla será el regalo perfecto.

Si aún no has tenido nervios pre-carrera significa que no has empezado a correr, ¿qué esperas?. Si aún no te decides, aquí está un post de 13 razones por las que deberías empezar a correr.

Y bien, sólo quería escribir un poco para contarte qué pasa por mi vida. Además de que no he tenido mucho tiempo para escribir en el blog, lo cual me pone un poco triste porque este proyecto es algo que realmente me gustaría explorar. Si llegaste hasta aquí por favor escríbeme en los comentarios qué es lo que te da nervios 🙂. Así te puedo ir conociendo un poquito más.

Autor: Paul Soberanes

Un nerd que una vez empezó a correr y desde entonces trata de motivar a otros para que hagan lo mismo.