El pasado 24 de Junio de 2018 exactamente, viví la maravillosa experiencia de correr en San Luis Potosí. Fue un día que difícilmente olvidaré.

Hace dos años aproximadamente visité San Luis por primera vez, fue un viaje corto y sin planear, después de ese viaje escribí este artículo en Medium.

Ahí artículo menciono cuales fueron las cosas buenas, cuales las malas y cuales las feas de la llamada Ciudad Rosa. Hasta yo mismo me sorprendo al volver a leerlo, porque definitivamente hay cosas que han cambiado.

No tanto mi forma de escribir, sino la ciudad en sí. Casi en todo ese texto hago referencia en lo sucia que era la ciudad. Esto es algo sorprendente, ya que en este viaje me encontré con una ciudad de lo más limpia. El centro histórico es hermoso, se puede ver una ciudad más viva y colorida, por supuesto el centro está reluciente.

Otra cosa que menciono es la amabilidad de la gente. Esto también cambió, o puede ser que no hablé con muchos Potosinos. Platiqué más con personas de otros estados que fueron a correr también el maratón.

Yo corrí 21 kilómetros, tenía mucho miedo de correrlos. Apenas en Marzo pasado la había pasado fatal en el Medio Maratón de Zapopan. No sé si fue la ruta o la misma ciudad, pero San Luis me cayó bien. Me gustó mucho correr aquí, definitivamente es de mis carreras favoritas, sí la volvería a correr.

Viajar y correr son dos actividades que me gustan mucho, se combinan perfecto y te dejan muchas cosas. Conocer personas con la misma o mucha más pasión que tú es algo increíble. Descubrir una ciudad corriendo a través de ella, comer algo típico, aprender algo sobre ese lugar. En fin, tendría qué hacer un artículo entero para hablar de lo mágico que es ponerse los tenis viajeros.

Ahora sí, vamos a los detalles del viaje y la carrera.

EL VIAJE

Viajar no es algo que tenga que ser por defecto caro, y más si compartes el viaje con otras personas. En mi caso, invité a un par de amigos para que me acompañaran. Viajamos en mi coche, nos cooperamos para la gasolina y las casetas, nos armamos una playlist y nos fuimos.

Salimos de Guadalajara a las 6AM del Sábado y llegamos a San Luis Potosí a las 10AM, justo al segundo tiempo del partido de México contra Corea. De gasolina nos gastamos medio tanque de mi coche, aproximadamente $420 pesos. La primer caseta estaba abierta, así que no la pagamos, pero las siguientes sí. No recuerdo bien el total de las casetas pero fueron como $500 pesos más o menos. De regreso, el Domingo, salimos de San Luis por otra carretera, no sé por qué, pero de casetas fueron como $550 más $400 de gasolina. Así que podríamos decir que el traslado nos terminó costando al rededor de $1,870 entre los tres.

De ida mi amigo Cristian iba dormidísimo. Yo iba cantando y mi amiga Anne iba tomando videos y fotos del camino. Llegamos a San Luis directo a desayunar en el centro, a un lugar donde no tenían televisión para ver el partido. Pero nos pusieron una tablet para verlo, la verdad es que fue un buen gesto de su parte.

Después de ahí recogimos el paquete de la carrera en el centro de convenciones de San Luis Potosí. Yo me compré una playera para correr que la amo, de verdad. Mi amiga compró cosas también, después nos fuimos al departamento donde nos íbamos a quedar.

Este lo rentamos en airbnb, nos costó menos de $600 pesos, estaba lindo y quedaba cerca del Parque Tangamanga. En ese lugar iba a ser la carrera, por lo que nos quedó perfecto.

EL PARQUE

El Parque Tangamanga I es un parque que está en medio de la ciudad de San Luis Potosí. Dentro de él hay lagos, museos, unidades deportivas, un zoológico, un balneario, canchas, etc.

Es considerado el parque urbano más grande de México, ya que el Bosque de Chapultepec está dividido. Tan solo aquí dentro corrimos unos 10km en total, es enorme.

De hecho cuando terminé la carrera tardé casi una hora en encontrar la salida, caminé muchísimo para salir del parque y tomar uber al departamento.

LA CARRERA

He corrido ya 8 Medios Maratones, me gusta mucho esta distancia y me gusta más conocer nuevas ciudades mientras corro. Algunos de estos medios son mejores que otros, pero creo que el Maratón Tangamanga sí es un buen evento.

Los primeros 5K fueron dentro del parque, aunque no hubo hidratación en esta primera parte no me sentí mal. Creo que el correr entre los arboles, respirar aire fresco y sentir el viento un poco frío ayuda. Claro que es necesario hidratarte, pero aún así todos aguantamos hasta llegar más adelante, en el KM 7 donde ya había hidratación.

Mi estratégia para esta carrera era la constancia, correr tranquilo al mismo ritmo toda la carrera. Eso me funcionó, hasta cierto punto, ya que la aplicación que usé se volvió loca y no me marcaba los kilómetros ni el ritmo bien. Aún así corrí sin detenerme nunca, algo que sinceramente no había pasado.

Entrené muy poco para esta carrera, pero aún así siento que no salió tan mal. Mis rodillas no me molestaron en lo absoluto y terminé muy fresco a comparación con otras carreras. Al final sí terminé satisfecho, aunque no hice el mejor tiempo hasta ahora. Me divertí mucho, que es lo que cuenta, además la medalla estaba bonita.

LA RUTA

Esto es algo imprescindible en una carrera, la ruta es lo más importante. Tanto para detonar la ciudad como para cuidar a los corredores. Corrimos una primera parte por el parque, como ya lo dije, fue una parte muy bonita. Pasamos por el zoológico, fue algo impresionante porque pude ver varios animales mientras pasaba.

Al salir del parque ahora sí nos enfrentamos a las calles de San Luis, corrimos hacia el centro histórico. Pasamos por varios templos que como se imaginarán, todos muy bonitos. Como paréntesis, el centro completo de San Luis es de un estilo colonial. Sus edificios son de cantera rosa, por algo le llaman La Ciudad Rosa.

Volvimos por una avenida super larga que parecía interminable. Ahí había la  mayor concentración de gente observando a los corredores. Muchos echando porras, dándonos dulces y fruta y uno que otro cartel chistoso con buenos ánimos. El público es algo clave en las carreras, gracias a todos ellos.

En la parte final entramos de nuevo al parque, los últimos 4 km fueron para entrar hasta la meta, la cual estaba llenísima de personas recibiendo a los finishers. A la meta me tocó llegar con un señor de unos 80 años (no exagero, estaba muy mayor) que venía terminando el Maratón. Todos le daban ánimos y las porras ni se diga, de verdad que una gran inspiración.

 

Terminé la carrera, me quedé un ratito en el parque recuperando el aliento y estirándome. Pedí mi uber y llegué al departamento. Tomé un buen baño, hicimos las maletas y nos fuimos a desayunar al centro. Ahí entramos al museo de la máscara, pero de eso les platicaré en otro artículo, porque de verdad está súper interesante. Anduvimos un rato por ahí y luego tocó la hora de regresar a Guadalajara.

Esta experiencia me deja muchas cosas, sobretodo aprendizaje cultural y un deseo enorme de volver a correr mi próximo Medio Maratón. Ya estoy buscando cuál, mientras tanto espero que tú también te animes a correr y sobretodo a viajar.

 

Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_Tangamanga_I

Autor: Paul Soberanes

Un nerd que una vez empezó a correr y desde entonces trata de motivar a otros para que hagan lo mismo.